El congresista dominico-estadounidense Adriano Espaillat expresó este viernes su firme rechazo a una reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos que, según advirtió, abre la puerta para que la administración del expresidente Donald Trump limite el derecho a la ciudadanía por nacimiento, protegido por la Constitución. En una nota de prensa, Espaillat calificó el fallo como “irresponsable” y “flagrantemente inconstitucional”, señalando que representa una amenaza directa a la 14.ª Enmienda, la cual garantiza que todas las personas nacidas en territorio estadounidense, sin importar el estatus migratorio de sus padres, son ciudadanos de pleno derecho.
“La ciudadanía por nacimiento no es negociable”, afirmó el congresista. “El caos que se desatará en las familias —independientemente de la ciudadanía de los padres— recaerá sobre el presidente Trump, su administración y ahora la Corte Suprema”, advirtió. Según Espaillat, la decisión podría generar escenarios donde padres migrantes se vean obligados a demostrar su estatus migratorio incluso en salas de maternidad, dependiendo del estado en el que residan, lo que provocaría una fragmentación nacional entre “estados libres” y “estados trumpistas”.
El fallo de la Corte Suprema, decidido con seis votos a favor y tres en contra —estos últimos de las juezas de corte progresista—, respalda la petición de la administración Trump de levantar bloqueos previos impuestos por tribunales menores sobre sus políticas migratorias. En esencia, la Corte limitó el poder de los jueces federales para emitir suspensiones a nivel nacional, argumentando que esas medidas “probablemente exceden la autoridad equitativa que el Congreso ha otorgado a los tribunales federales”.
Espaillat, quien ha sido un crítico constante de las políticas migratorias del expresidente, advirtió que esta decisión sienta un peligroso precedente para los derechos constitucionales de millones de ciudadanos. También anunció que continuará apoyando acciones legales junto a otras organizaciones y legisladores para frenar cualquier intento de modificar el concepto de ciudadanía por nacimiento.
“El compromiso con los valores constitucionales debe prevalecer sobre cualquier agenda política. Seguiremos luchando para que los derechos de los nacidos en este país se respeten, sin excepción alguna”, concluyó.