Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes un acuerdo de alto al fuego entre Irán e Israel, luego de casi dos semanas de escalada militar que alcanzó su punto más crítico con el ataque iraní a la base aérea estadounidense de Al Udeid, en Doha, Catar.
Según explicó el mandatario desde Mar-a-Lago, el cese de hostilidades iniciará en fases: Irán detendrá sus ataques primero, e Israel lo hará 12 horas después. Trump ha asumido un rol de mediador informal en el conflicto, con apoyo del gobierno catarí.
La tregua, que entrará en vigor este martes 24 de junio, busca poner fin a lo que muchos ya llaman la “Guerra de los 12 días”, un conflicto que comenzó el 13 de junio con un ataque israelí a instalaciones nucleares en Irán, seguido por una agresiva respuesta iraní con más de 150 misiles y drones sobre territorio israelí.
El pasado sábado, Estados Unidos se sumó directamente a las hostilidades con la operación “Midnight Hammer”, bombardeando complejos militares iraníes. En respuesta, Irán lanzó el lunes entre seis y catorce misiles balísticos hacia la base Al Udeid, considerada estratégica para operaciones estadounidenses en el Golfo Pérsico.
Las autoridades de Catar confirmaron que la mayoría de los misiles fueron interceptados, aunque uno impactó dentro del perímetro de la base sin causar víctimas ni daños mayores. Este hecho obligó al cierre temporal del espacio aéreo del país, mientras el gobierno catarí calificó el ataque como una “violación inaceptable de la soberanía nacional”.
Mediación catarí y consentimiento iraní
Según reportes de la agencia Reuters, fue el primer ministro de Catar, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, quien habría gestionado directamente con Teherán la aceptación de la propuesta estadounidense de tregua. Irán confirmó su acuerdo con el cese de hostilidades, aunque sin declaraciones formales.
Reacciones mixtas
A nivel internacional, la noticia fue recibida con alivio, aunque persiste el escepticismo por la ausencia de una firma oficial o la participación de mediadores internacionales. La Unión Europea, la ONU y países del Golfo instaron a mantener la contención, mientras que Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait suspendieron temporalmente sus operaciones aéreas tras el ataque a Doha.
En Estados Unidos, Trump minimizó el impacto de los misiles iraníes y agradeció que, según él, Teherán advirtiera previamente del ataque, lo que permitió la evacuación de zonas sensibles. “Fue un gesto débil. Ahora hay una oportunidad real para la paz”, afirmó el mandatario.
Por su parte, Israel no ha confirmado públicamente su adhesión a la tregua, aunque fuentes militares indican que mantendrán la alerta máxima.
Una paz frágil
Aunque el anuncio representa un respiro en medio de una escalada peligrosa, la tregua sigue siendo frágil. Las fuerzas militares de Irán, Israel y Estados Unidos permanecen movilizadas y listas para responder a cualquier eventualidad. Catar, hasta ahora neutral, se ve cada vez más comprometido en el conflicto regional por su papel como mediador y anfitrión de tropas estadounidenses.