Santo Domingo.– La esperada aprobación del nuevo Código de Trabajo podría naufragar en la actual legislatura del Congreso Nacional. A pesar de llevar seis meses en estudio, la comisión del Senado encargada de revisar el anteproyecto apenas ha examinado el 19 % de sus 714 artículos, lo que pone en duda su aprobación antes del cierre del período legislativo el 26 de julio.
El anteproyecto, depositado por el Poder Ejecutivo en octubre de 2024 tras más de 100 reuniones entre representantes del Gobierno, empleadores y sindicatos, busca sustituir la normativa vigente desde 1992. Aunque se logró consenso en la mayoría de los temas, el punto más espinoso sigue siendo la cesantía, donde los empleadores piden mayor flexibilidad. A pesar del acuerdo previo, el Senado decidió estudiar el texto desde cero, bajo la coordinación del senador Rafael Barón Duluc (Cholitín), quien insistió en que la cesantía no se tocará, aunque consultará de nuevo con los sectores involucrados.
La lentitud en el avance provocó protestas sindicales frente al Congreso, ante el temor de que se intente eliminar ese derecho laboral. Sin embargo, Barón Duluc pidió respeto por los tiempos del Senado y prometió acelerar los trabajos. Para intentar cumplir con el plazo, anunció sesiones de trabajo intensas jueves, viernes y sábado, de 9:00 a. m. a 6:00 p. m., con la meta de presentar un informe antes del cierre legislativo.
Aun si el Senado logra aprobar la reforma en dos lecturas consecutivas, es probable que la Cámara de Diputados no tenga tiempo suficiente para concluir su revisión, por lo que la aprobación definitiva podría trasladarse a la segunda legislatura del 2025.
El nuevo código incluye avances como la regulación del teletrabajo, el empleo doméstico, el aumento del permiso de paternidad, la aplicación del principio 80-20 (80 % de empleados dominicanos y 20 % extranjeros), así como el combate a embargos y demandas temerarias. Esta transformación laboral forma parte del paquete de reformas que el presidente Luis Abinader desea dejar como legado, junto con la constitucional (ya archivada) y la fiscal (descartada por falta de apoyo).