Teherán. Las autoridades iraníes han denunciado una «masacre deliberada» tras los recientes bombardeos israelíes que, desde el pasado viernes, han dejado un saldo de al menos 224 muertos y 1,257 heridos, según el Ministerio de Sanidad de Irán.
En declaraciones difundidas por redes sociales, el portavoz sanitario Hosein Kermanpur lamentó que “más del 90 % de las víctimas son civiles”, entre ellos mujeres, niños y ancianos. “Han convertido barrios enteros en ruinas bajo el pretexto de ataques a objetivos militares”, escribió en su cuenta de X. Kermanpur también informó que 522 heridos han recibido el alta médica, mientras que muchos otros permanecen hospitalizados en estado crítico.
Uno de los ataques más devastadores se registró en el complejo residencial Shahid Chamran, donde 20 niños murieron y otros diez siguen desaparecidos entre los escombros más de 48 horas después. Además, Irán acusa a Israel de haber atacado el Hospital Infantil Hakim, lo que calificaron como un acto de “barbarie”.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baqaei, también se pronunció: “La propaganda israelí habla de ‘cirugía de precisión’, pero la realidad es otra: han dirigido sus misiles contra familias inocentes”.
Por su parte, medios oficiales israelíes han defendido los bombardeos como parte de una ofensiva dirigida a neutralizar infraestructura militar y nuclear iraní. No obstante, hasta el momento, al menos 14 personas habrían muerto en Israel como consecuencia de los ataques de represalia lanzados por Teherán con misiles y drones.
La escalada ha encendido las alarmas en la comunidad internacional, que observa con preocupación un posible recrudecimiento del conflicto regional con efectos devastadores para la población civil.