Entró en vigor la orden del expresidente Donald Trump que prohíbe el ingreso a Estados Unidos de ciudadanos de 12 países, incluyendo Haití, Irán, Afganistán y Libia, como parte de nuevas medidas para restringir la inmigración.
La Casa Blanca informó que la medida, que comenzó a aplicarse desde la medianoche del lunes, busca limitar la llegada de refugiados y frenar la inmigración ilegal, reviviendo restricciones similares implementadas durante el primer mandato de Trump.
Los países afectados por la prohibición total son Afganistán, Birmania, Chad, Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen. Adicionalmente, se impuso una restricción parcial para ciudadanos de Cuba, Venezuela, Burundi, Laos, Sierra Leona, Togo y Turkmenistán, quienes solo podrán optar a visados temporales de trabajo.
Trump justificó la medida tras un ataque en Boulder, Colorado, que calificó como “terrorista”. El sospechoso del hecho, un ciudadano egipcio con visa vencida, había solicitado asilo en 2022. Aunque Egipto no figura en la lista de países vetados, el expresidente advirtió que nuevas naciones podrían añadirse si surgen nuevas amenazas.
La orden excluye a personal diplomático, futbolistas clasificados al Mundial 2026 y atletas de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Sin embargo, ha recibido fuertes críticas de legisladores demócratas y del jefe de derechos humanos de la ONU, Volker Turk, quien alertó sobre posibles violaciones al derecho internacional.
La congresista Yassamin Ansari, de ascendencia iraní, calificó la decisión como “cruel y xenofóbica” y anunció que impulsará acciones para revocar el veto.