El Ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, dejó clara su postura sobre el Gagá, una manifestación cultural tradicionalmente vinculada a comunidades bateyeras y con influencias haitianas, al afirmar que este no forma parte del eje central de la política cultural del gobierno actual.
Durante una entrevista, Salcedo explicó que su primer acercamiento con el Gagá fue en contextos donde predominaba la población haitiana, y que aunque reconoce su existencia y el debate que lo rodea, su gestión ha decidido enfocar los esfuerzos exclusivamente en aquellas expresiones culturales que, según sus palabras, “nos representan al cien por ciento como dominicanos”.
“Mi prioridad es con lo que nosotros estamos al cien. Y el Gagá, con todo el respeto para quienes lo defienden, no está en el centro de nuestra política cultural”, expresó Salcedo con firmeza. Añadió que hablar de dominicanidad en el marco de un plan nacional implica enfocarse en manifestaciones identitarias claras y consensuadas, como el merengue y la bachata, y evitar temas que “generan confusión” o dividen la conversación cultural.
Ante las críticas que ha recibido por su posición, el funcionario recalcó que la actual gestión tiene una agenda estructurada y poco tiempo disponible en este segundo periodo constitucional, por lo que no pueden «distraerse en dimes y diretes» alrededor de un tema que no cuenta con el respaldo mayoritario.
“No es que no respetemos otras expresiones, pero debemos trabajar con lo que hay consenso, y en este momento es el merengue, la bachata y todo lo que refleja la dominicanidad en su esencia más pura”, subrayó.
Además, anunció el establecimiento de mesas de trabajo sobre tradiciones dominicanas, que se desarrollarán en todo el país bajo la dirección del Viceministerio de Identidad Cultural, liderado por Pastor de Moya. El objetivo será fortalecer, rescatar y difundir aquellas costumbres y expresiones que han sido parte fundamental del patrimonio nacional.
Con este enfoque, el Ministerio de Cultura reafirma su compromiso de preservar y promover lo que considera el corazón de la identidad dominicana, dejando fuera manifestaciones como el Gagá, que, según el ministro, no reúnen el nivel de consenso ni la claridad cultural necesaria para integrarse plenamente al plan oficial.