Las autoridades han sometido a 275 personas involucradas en el tráfico de migrantes en los últimos siete meses, mientras el número de haitianos detenidos intentando ingresar ilegalmente al país supera los 900 solo en este año.
El tráfico de migrantes se ha convertido en una estructura delictiva en crecimiento, con cabecillas que emplean desde motocicletas hasta camiones de carga para trasladar a personas de manera irregular. Según registros de la prensa, entre enero y marzo han sido arrestadas 61 personas vinculadas a este negocio ilícito, además de la incautación de 13 vehículos abandonados por sus conductores.
Uno de los casos más alarmantes ocurrió el pasado 5 de febrero, cuando 79 haitianos, entre ellos menores de edad, fueron rescatados de un compartimento de carga frigorífico completamente sellado y con oxígeno limitado. Junto a este camión, se desplazaba una yipeta Toyota con 11 pasajeros en condición irregular. Al notar la presencia de las autoridades, los traficantes abandonaron a los indocumentados a su suerte.
El testimonio de una migrante haitiana revela la facilidad con la que opera esta red. La mujer, quien viajó a Haití para cuidar a su madre enferma, explicó que no tuvo dificultades para regresar a República Dominicana de manera clandestina. Según su relato, pagó a un guardia para cruzar la frontera y posteriormente 20,000 pesos a un chofer intermediario para ser trasladada, junto a sus tres hijos, hasta Santo Domingo.
Sobre la incautación de los vehículos utilizados en estos traslados ilegales, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, indicó que los expedientes y bienes confiscados son remitidos al Ministerio Público para su debido proceso. Sin embargo, el Ministerio Público no ha dado detalles sobre el destino final de estos vehículos, remitiendo las preguntas a la Dirección General de Migración (DGM).
Mientras las autoridades intentan frenar esta red de tráfico humano, el negocio sigue en auge, con tarifas que oscilan entre 10,000 y 20,000 pesos por persona para ingresar a República Dominicana de manera ilegal.