China – Un equipo de científicos en China ha logrado modificar genéticamente bacterias capaces de atacar tumores de manera controlada y segura mediante luz infrarroja cercana (NIR, por sus siglas en inglés).
El estudio, publicado en la revista Nature Cancer, fue llevado a cabo por investigadores de la Universidad Normal del Este de China, liderados por el profesor Ye Haifeng y la investigadora Guan Ningzi. Este avance podría revolucionar el tratamiento del cáncer, al permitir una administración más precisa de fármacos dentro de los tumores sin necesidad de procedimientos invasivos.
Los científicos desarrollaron un sistema optogenético llamado NETMAP (Near-Infrared Light-Mediated PadC-Based Photoswitch), diseñado para regular la actividad de bacterias oncolíticas a través de la luz infrarroja.
Mecanismo de acción: Las bacterias modificadas contienen una proteína denominada PadC, que responde a la luz infrarroja cercana. Cuando se activa con NIR, la proteína desencadena la producción de fármacos anticancerígenos directamente en el tumor. Este proceso permite un control preciso de la terapia, evitando daños en tejidos sanos y reduciendo efectos secundarios.
Según los investigadores, este método supera las terapias convencionales al garantizar una mayor precisión en la entrega del medicamento y mejorar la seguridad del tratamiento.
El sistema NETMAP fue probado en modelos animales con tumores de linfoma, cáncer de colon y cáncer de mama, logrando una reducción tumoral de hasta un 80 %.
Inhibición significativa del crecimiento tumoral en modelos derivados de pacientes (PDX).
Aumento en la apoptosis (muerte celular) de células cancerosas. Alta eficacia sin efectos tóxicos en tejidos sanos.
El profesor Ye Haifeng explicó que la luz infrarroja cercana tiene una gran capacidad de penetración en los tejidos, lo que permite activar las bacterias modificadas sin necesidad de cirugías ni procedimientos invasivos. Actualmente, el equipo de investigación colabora con el Hospital Ruijin de la Universidad de Medicina Jiao Tong de Shanghái, con el objetivo de evaluar la viabilidad clínica de esta tecnología en pacientes reales.
Los próximos estudios se enfocarán en otros tipos de cáncer, como melanoma y cáncer de pulmón, para posteriormente avanzar hacia los ensayos clínicos en humanos. Este desarrollo se suma a otras innovaciones recientes en China en el campo de la oncología, entre ellas; El uso de inteligencia artificial para detectar tempranamente el cáncer de esófago y el desarrollo de nuevos isótopos médicos para tratamientos de alta precisión.
Los científicos aseguran que la combinación de terapias biológicas y tecnología optogenética podría abrir una nueva era en los tratamientos contra el cáncer, ofreciendo soluciones más efectivas y menos invasivas para los pacientes.