El periódico haitiano The Nouvelliste publicó un artículo titulado «Haití: Fronteras entregadas a traficantes de armas y millones en vehículos blindados», donde se informa sobre la incautación de un cargamento de armas que la Dirección General de Aduanas (DGA) de República Dominicana interceptó en el puerto de Haina, el cual tenía como destino Haití.
Entre los objetos incautados se encontraban 36,000 cartuchos, 18 cargadores para fusiles, 13 cargadores calibre 9mm, un cargador para fusil calibre 50, un silenciador, una caja de pistolas y 23 armas de fuego, incluidas rifles de alto calibre y una ametralladora Uzi.
El artículo señala que, a pesar de los esfuerzos internacionales y del propio Estado haitiano para mejorar la seguridad en el país, el control fronterizo sigue siendo un problema. Los funcionarios de aduanas dominicanos pudieron interceptar este cargamento gracias al uso de un escáner avanzado, el RAPISCAN Eagle P60-S, que puede inspeccionar hasta 1000 contenedores en 24 horas. Este equipo, que tiene un costo de entre 2.5 y tres millones de dólares, está disponible en el puerto de Haina, pero Haití aún no cuenta con tecnologías similares, especialmente en Puerto Príncipe, donde la inseguridad dificulta la implementación de medidas eficaces.
A pesar de las inversiones en la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) y el fortalecimiento de la Policía Nacional Haitiana (PNH) y las Fuerzas Armadas de Haití (FAD’H), el control en los puertos sigue siendo insuficiente. La violencia en el país ha permitido que las bandas armadas dominen el 80% de Puerto Príncipe, lo que ha incrementado el tráfico de armas, fortalecido a las pandillas y contribuido a una situación de violencia que ha causado más de 8,000 muertes en los últimos dos años y desplazado a más de un millón de personas dentro de Haití.