La República Dominicana enfrenta un preocupante fenómeno de desapariciones infantiles que siguen sin resolverse. Niños y niñas que jugaban cerca de sus hogares o que simplemente salieron y jamás regresaron han dejado a sus familias en la incertidumbre.
Entre los casos más destacados se encuentra Andy Daniel Martínez, de 11 años, desaparecido en agosto de 2021 en Los Frailes 2, Santo Domingo Este. Desde entonces, no hay avances oficiales ni responsables identificados. En febrero de 2022, Luis Ángel González, de 7 años, desapareció en Barahona; su familia aún espera explicaciones.
En abril de 2022, Kendry Alcántara, de 6 años, desapareció en San Juan mientras estaba en el patio de su vivienda, sin dejar rastro. En octubre de 2024, Adaurí Miguel Castillo, de 8 años, desapareció en Los Mameyes; las investigaciones no han arrojado resultados.
En marzo de 2025, Roldany Calderón, de 3 años, desapareció en Jarabacoa; a pesar de los operativos, su paradero sigue desconocido. Finalmente, el caso más reciente ocurrió el 31 de diciembre de 2025, cuando Brianna Genao, de 3 años, desapareció en Barrero, Imbert, Puerto Plata. Dos de sus tíos confesaron abuso sexual y homicidio, pero su cuerpo aún no ha sido encontrado y el caso continúa abierto.
Estos casos evidencian la urgencia de reforzar los mecanismos de protección infantil y la necesidad de respuestas claras por parte de las autoridades.
