Dos vuelos con 190 migrantes venezolanos deportados desde Estados Unidos arribaron en la madrugada de este martes a Venezuela, luego de que el gobierno de Nicolás Maduro autorizara su regreso al país. Estos son los primeros deportados tras la reunión entre Richard Grenell, enviado especial de Donald Trump, y el mandatario venezolano en enero.
Según la agencia AFP, los migrantes viajaron en aviones de la aerolínea estatal Conviasa y fueron recibidos en el aeropuerto internacional de Maiquetía, a unos 30 kilómetros de Caracas, por el ministro del Interior, Diosdado Cabello. El funcionario destacó la manera en que llegaron los deportados, asegurando que al aterrizar entonaron el himno nacional en señal de sentirse nuevamente en su país.
Polémica sobre presuntos criminales entre los deportados
Antes de su llegada, el gobierno de EE.UU. notificó a Venezuela que entre los expulsados había personas «presuntamente vinculadas a actividades delictivas» y algunas con supuestos lazos con la banda criminal «Tren de Aragua». Ante estas acusaciones, Cabello informó que todos los migrantes serían sometidos a controles migratorios y revisión de antecedentes penales.
“De aquí van a migración y pasarán por un chequeo personal. Cualquier caso con antecedentes será revisado directamente. Es nuestra responsabilidad garantizar que este proceso se lleve a cabo correctamente”, declaró Cabello.
Sin embargo, el gobierno de Maduro rechazó estas afirmaciones, asegurando en un comunicado que existe una “narrativa falsa y malintencionada” sobre el «Tren de Aragua», utilizada para “penalizar y estigmatizar” a todos los migrantes venezolanos. “La mayoría de los migrantes son personas decentes y trabajadoras”, afirmó el gobierno.
Reacciones desde EE.UU. y asistencia humanitaria
Por su parte, la Casa Blanca, a través de su cuenta en la red social X, celebró la reanudación de las deportaciones como parte de un esfuerzo por “hacer de EE.UU. un país seguro otra vez”.
Mientras tanto, la Cruz Roja Venezolana informó que 40 médicos y socorristas voluntarios se desplegaron para ofrecer asistencia humanitaria a los migrantes deportados.
Durante su programa de televisión semanal, Maduro calificó la llegada de los migrantes como un “paso positivo”, asegurando que se les recibió de forma segura, digna y amorosa.
Este operativo marca el inicio de una nueva fase en la relación migratoria entre EE.UU. y Venezuela, en medio de un contexto político tenso y con incertidumbre sobre futuras deportaciones.