SANTO DOMINGO.– El geólogo Osiris de León advirtió sobre la vulnerabilidad sísmica del Valle del Cibao y llamó a las autoridades dominicanas a fortalecer la preparación ante un eventual terremoto de gran magnitud.
De León explicó que gran parte del Valle del Cibao está asentado sobre suelos blandos y flexibles, correspondientes a los tipos D y E, condiciones que pueden amplificar las ondas sísmicas y aumentar los daños provocados por un terremoto.
El especialista señaló que esta realidad abarca una amplia zona desde Bonao hasta Montecristi, incluyendo ciudades como La Vega, San Francisco de Macorís, Salcedo, Tenares, Villa Tapia, Moca, Santiago, Navarrete, Esperanza, Villa González, Castañuela y Villa Vásquez.
Según explicó, un terremoto originado en la zona de contacto entre la placa de Norteamérica y la placa del Caribe, ubicada al norte de Puerto Plata, podría generar una amplificación de las ondas sísmicas al propagarse hacia el Cibao y provocar daños importantes.
Ante este escenario, De León consideró necesario regionalizar los organismos de socorro, con estructuras de respuesta para el Cibao occidental, el Cibao oriental y el Bajo Yuna.
También planteó la necesidad de identificar las zonas donde se espera una mayor afectación y disponer de equipos de respuesta rápida de la Defensa Civil, los cuerpos de bomberos, los centros de operaciones de emergencia y la Comisión Nacional de Emergencias.
El geólogo sostuvo que República Dominicana debe aprender de los terremotos registrados en Haití, Puerto Rico, Venezuela y Colombia, y utilizar esas experiencias para actualizar sus medidas de prevención y el código de construcción.
De León insistió en que el código de construcción debe ser visto como una referencia que establece pautas generales, pero no sustituye el estudio particular de cada suelo, debido a que cada terreno presenta una respuesta sísmica diferente.
En ese sentido, destacó la importancia de realizar análisis de respuesta sísmica local en hospitales, escuelas, iglesias, centros comerciales y otras estructuras destinadas a concentrar grandes cantidades de personas.
Asimismo, llamó a revisar las condiciones de puentes y pasos a desnivel, con el objetivo de detectar vulnerabilidades y corregirlas antes de que ocurra un terremoto.
“Si no identificamos a tiempo las falencias, no vamos a estar en capacidad de ir a corregirlas”, advirtió De León, al insistir en que la prevención y preparación sísmica deben ser una tarea permanente de la sociedad dominicana.
