Investigaciones recientes han puesto bajo observación el consumo de vitamina D, omega-3 y glucosamina en adultos mayores, después de encontrar posibles asociaciones entre su ingesta y un deterioro cognitivo más rápido en determinados grupos.
Los estudios señalan que el envejecimiento puede modificar la manera en que el cerebro procesa nutrientes, grasas, calcio y glucosa, además de alterar el funcionamiento de la barrera que regula el paso de distintas sustancias hacia el tejido cerebral.
Uno de los análisis encontró una asociación entre el consumo de vitamina D y un mayor deterioro cognitivo en personas que ya presentaban niveles normales de este nutriente. Otra investigación identificó resultados similares entre adultos mayores de 55 años que consumían suplementos de omega-3.
Sin embargo, estos hallazgos no demuestran que los suplementos provoquen deterioro cognitivo. Las asociaciones observadas requieren mayor investigación para determinar qué factores podrían explicar los resultados y si existe una relación causal.
Los especialistas recomiendan evitar conclusiones generales y consultar con profesionales de la salud antes de iniciar, suspender o modificar el consumo de suplementos, especialmente en adultos mayores.
EJ

