El dolor marcó este viernes la primera audiencia de apertura del juicio de fondo por la tragedia de la discoteca Jet Set, donde murieron 236 personas.
Wilson Camacho, director general de Persecución de la Corrupción, insistió en las acusaciones de presunta negligencia contra los propietarios del establecimiento, señalados por el Ministerio Público como responsables del colapso del techo que provocó la tragedia.
De su lado, Marilyn Vargas, madre de una de las víctimas, llegó vestida de negro y visiblemente afectada; al ser abordada por los periodistas, apenas pudo contener la tristeza mientras sacaba fuerzas para hablar sobre el proceso que se sigue contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat.
Durante la jornada, el abogado Jean Carlos Martínez destacó la celeridad con la que avanza el juicio y adelantó que volverán a solicitar al tribunal variar la calificación jurídica de los hechos a homicidio voluntario bajo la figura del dolo eventual.
Mientras, la doctora Massiel Moscoso resaltó la importancia de que el proceso pueda sentar un precedente en materia de justicia restaurativa y explicó que la defensa ha vuelto a plantear incidentes relacionados con la participación de un consultor y un perito.
Al tribunal también acudió también María La Patriota, quien expresó su respaldo a las familias de las víctimas y reclamó una condena ejemplar para quienes resulten responsables.
