Santo Domingo.– El presidente Luis Abinader afirmó este viernes que Amnistía Internacional «no tiene moral» para cuestionar la política migratoria de la República Dominicana, tras las críticas del organismo sobre las deportaciones de haitianos. Las declaraciones se produjeron al concluir una reunión de más de dos horas con el expresidente Hipólito Mejía, como parte del ciclo de encuentros con líderes políticos para abordar la crisis en Haití.
«Que se vayan ellos a luchar con las bandas en Haití. Nosotros llevamos tres años llamando a la comunidad internacional y lo que han hecho es dejar solo a Haití. República Dominicana tiene derecho a tomar decisiones para garantizar su seguridad», expresó el mandatario.
La reunión con Mejía, celebrada en su residencia en el ensanche La Julia, cerró la ronda de encuentros privados entre Abinader y los expresidentes dominicanos. El 26 de junio, el jefe de Estado conversó con Danilo Medina, y el 3 de julio con Leonel Fernández. La reunión con Mejía fue la de mayor duración, extendiéndose por dos horas y media.
Durante el diálogo, también participaron representantes del Consejo Económico y Social (CES), organismo que impulsa esta serie de conversaciones para construir una política unificada frente a la crisis haitiana y sus repercusiones en territorio dominicano.
Abinader indicó que se abordaron temas como migración, seguridad, comercio y comunicación, y adelantó que el próximo 23 de julio se celebrará un conversatorio en el Palacio Nacional con las comisiones técnicas de todas las áreas discutidas.
Contexto de la crisis haitiana
Desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021, Haití vive una profunda crisis sociopolítica marcada por el incremento de la violencia, la presencia de bandas armadas y el colapso institucional. La ONU estima que más de 5,600 personas han muerto violentamente en los últimos años, y cerca de 2,700 solo en lo que va de 2024.
La grave situación ha generado un masivo éxodo de ciudadanos haitianos hacia otros países, siendo República Dominicana una de las naciones más impactadas por esta migración. Ante esta realidad, Abinader ha insistido en que el país debe tomar decisiones soberanas para garantizar el orden y la seguridad en su territorio.