El abogado Cándido Simón advirtió que la crisis de seguridad en Haití podría tener repercusiones para República Dominicana, ante el riesgo de un desplazamiento masivo de ciudadanos haitianos hacia la frontera, en medio de la violencia de las pandillas y la posible participación de otros Estados en el conflicto.
Al analizar la situación durante una entrevista, Simón señaló que la intervención de El Salvador en la crisis haitiana podría añadir una dimensión internacional al conflicto. También cuestionó que, hasta el momento de sus declaraciones, no se hubieran difundido imágenes de los supuestos misioneros salvadoreños secuestrados que permitieran obtener información sobre su paradero.
El jurista planteó como escenario de riesgo que grupos armados provoquen una estampida de civiles hacia territorio dominicano, incluso utilizando a personas desarmadas como escudos humanos, lo que colocaría a los militares dominicanos ante una situación compleja en el manejo de la frontera.
Simón sostuvo que la llegada masiva de haitianos también podría generar desafíos humanitarios y jurídicos para el país receptor. En ese sentido, mencionó la posibilidad de solicitudes de protección internacional, aunque la determinación de la condición de refugiado debe realizarse conforme a los procedimientos y normas aplicables, y no de manera automática por el solo hecho de cruzar la frontera.
Asimismo, cuestionó la respuesta de la comunidad internacional frente al control territorial que ejercen las pandillas en Haití y consideró que Estados Unidos, Canadá y Francia, entre otros actores, deben asumir un papel más activo para contribuir a una solución.
El abogado también criticó a quienes promueven una respuesta militar dominicana al conflicto haitiano y sostuvo que la crisis debe abordarse mediante la cooperación internacional, en lugar de involucrar directamente al país en una guerra que considera interna.
Finalmente, Simón advirtió que cualquier estrategia contra las pandillas debe tomar en cuenta las condiciones geográficas de Haití y la experiencia de sus grupos armados, factores que, a su juicio, dificultarían una intervención militar.
Por Sandy Bismark

