El presidente del Instituto Duartiano, Wilson Gómez Ramírez, afirmó que la presencia de estudiantes haitianos en el sistema educativo dominicano ha alcanzado proporciones que, según sus declaraciones, llegan hasta el 70 % de la matrícula en algunos centros escolares ubicados en la zona fronteriza.
De acuerdo con lo publicado por Listín Diario, Gómez Ramírez señaló que en otros centros educativos la proporción de estudiantes haitianos ronda el 40 %, al tiempo que sostuvo que la situación no se concentra exclusivamente en las provincias fronterizas, sino que también se estaría registrando en comunidades de otras zonas del país.
Entre las localidades de la región Este mencionadas por el presidente del Instituto Duartiano figuran El Seibo, Higüey, Hato Mayor y San José de los Llanos, donde, según su planteamiento, también existe una presencia significativa de estudiantes de origen haitiano.
Pide fortalecer la formación cívica
Además de referirse a la composición de la matrícula escolar, Gómez Ramírez llamó a fortalecer la formación cívica dentro de las escuelas dominicanas y a promover el conocimiento y respeto de los símbolos patrios entre todos los estudiantes, independientemente de su nacionalidad.
El planteamiento del presidente del Instituto Duartiano se produce en medio del debate nacional sobre la migración haitiana y su impacto en distintos servicios públicos, entre ellos la educación.
Gómez Ramírez ha mantenido en meses recientes una posición pública de respaldo a una aplicación más estricta de las políticas migratorias. En febrero de este año, por ejemplo, pidió al Gobierno continuar con los procesos de repatriación de haitianos en situación irregular y señaló la existencia de corrupción en algunos puntos de la frontera.
Debate sobre la matrícula escolar
Las cifras citadas por Gómez Ramírez corresponden a una denuncia y valoración del Instituto Duartiano, por lo que para establecer la proporción real de estudiantes haitianos en el sistema educativo nacional sería necesario contrastarlas con estadísticas oficiales del Ministerio de Educación y datos desagregados por centros y provincias.
El tema plantea además interrogantes sobre la capacidad de los centros educativos en comunidades con alta presencia de población migrante, así como sobre los mecanismos de registro, documentación, acceso y permanencia de los estudiantes dentro del sistema escolar dominicano.
La discusión también incorpora el desafío de garantizar la formación ciudadana y el conocimiento de la historia y los símbolos nacionales dentro de las aulas, mientras las autoridades deben asegurar el acceso a la educación de los estudiantes conforme al marco legal vigente.

