Un impresionante vestigio de la época imperial romana vuelve a captar la atención en Roma tras ser presentado al público luego de un proceso de restauración que se prolongó durante 14 años.
Se trata del denominado “Gran Mosaico”, una monumental obra que alcanza aproximadamente 10 metros de altura y 16 metros de longitud. La pieza se encuentra bajo la colina del Opio, en las proximidades del Coliseo y de la antigua Domus Aurea, el complejo asociado al emperador Nerón.
Junto al mosaico también fue recuperado un fresco de vivos colores que habría sido elaborado hace unos 2,000 años, ofreciendo nuevos detalles sobre el arte y la decoración de la antigua Roma.
Los trabajos arqueológicos en la zona todavía no han concluido. Los especialistas continúan excavando para establecer las dimensiones completas del mosaico y determinar con mayor precisión cuál era su propósito original.
El hallazgo representa una nueva ventana al pasado romano y pone en valor el patrimonio arqueológico que aún permanece oculto bajo la ciudad.
EJ

