Estados Unidos conmemora este viernes el 25.º aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, perpetrados por el grupo terrorista Al Qaeda y que dejaron cerca de 3.000 personas muertas.
La jornada conmemorativa incluye ofrendas florales, banderas a media asta, momentos de silencio, vigilias y la tradicional lectura de los nombres de las víctimas en los lugares donde ocurrieron los ataques.
Aunque los atentados se produjeron durante una sola mañana, sus consecuencias se prolongaron durante décadas y marcaron profundamente a la sociedad estadounidense. El impacto alcanzó desde el duelo de miles de familias hasta los conflictos bélicos emprendidos posteriormente por Estados Unidos.
Una encuesta reciente refleja la dimensión histórica del acontecimiento: cerca de la mitad de los adultos estadounidenses considera los atentados del 11 de septiembre como el hecho histórico más relevante que ha vivido.
A 25 años de aquella jornada, el país vuelve a rendir homenaje a las víctimas y a recordar un episodio que transformó la política, la seguridad y la vida cotidiana de Estados Unidos.
EJ

