Omar bin Laden pasó parte de su adolescencia en Afganistán, muy cerca de su padre, Osama bin Laden, y del entorno que rodeaba a la familia. Durante esos años conoció de primera mano una realidad marcada por los conflictos y la violencia.
Sin embargo, con el paso del tiempo, Omar decidió tomar un camino diferente. En 2001 se separó de su padre y comenzó a construir una vida alejada de ese ambiente. Más adelante, expresó públicamente su rechazo a la violencia y a los ataques contra personas civiles, dejando clara su intención de marcar una diferencia con las acciones de su padre.
EJ

