Santo Domingo, RD.— Familiares de las víctimas del colapso del techo de la discoteca Jet Set se reunieron este martes, como cada día 8, para recordar a sus seres queridos y reclamar justicia, al cumplirse 17 meses de la tragedia que cobró la vida de 236 personas y dejó más de 180 heridas.
La misa fue oficiada por el padre Rogelio Cruz, de la Iglesia Padre Montesinos, quien durante su homilía lanzó fuertes cuestionamientos contra la familia Espaillat y contra la actuación de jueces y abogados que intervienen en el proceso judicial.
“Y tú, familia Espaillat, ¿crees que te vas a salir con la tuya?”, expresó el sacerdote al iniciar su intervención, al tiempo que cuestionó las condiciones en las que, según sus señalamientos, operaba el establecimiento antes del colapso.
Cruz también rechazó la posibilidad de que el poder económico pueda silenciar a los familiares de las víctimas. “¿Crees que por el poder que tiene va a poder comprar la conciencia de más de 236 familias?”, preguntó durante la ceremonia.
El sacerdote aseguró que existen familias que no están dispuestas a negociar sus reclamos y advirtió que continuará denunciando lo que considera irregularidades alrededor del caso.
“Aquí hay familias que no tienen precio. Y por más que intenten vulnerar, en este caso su conciencia, no podrán callarnos”, afirmó.
También cuestionó directamente a jueces y abogados, a quienes acusó de convertirse en cómplices si, a su juicio, no actúan frente a las circunstancias que rodearon la tragedia.
“Seguiré firme hasta que Dios me tenga en pie”
Durante la jornada, uno de los testimonios que marcó la actividad fue el de Ramona Patricio, madre de Stephanie Avendaño Patricio, una joven de 23 años que murió en el colapso.
La madre explicó que cada día 8 se traslada desde La Romana hasta Santo Domingo para mantener viva la memoria de su hija y continuar reclamando justicia.
“Seguiré firme hasta que Dios me tenga en pie. Porque lucharé por la justicia de mi hija”, manifestó.
Patricio recordó a Stephanie como una joven que tenía deseos de continuar preparándose, progresar y ser útil a la sociedad. Dijo que estudió, trabajó en el Banco Popular y que, a sus 23 años, se había destacado por su dedicación.
La madre también recordó que su hija acudió al Jet Set porque, según le había expresado, se sentía segura en el lugar. Allí celebró su último cumpleaños el 10 de marzo de 2025, semanas antes de la tragedia.
“Ese era su deseo, de seguir capacitándose, de progresar, de ser útil en esta vida. Y ella lo fue en sus 23 años, fue excelente”, expresó.
Sobre estos 17 meses sin su hija, describió el proceso como extremadamente difícil y aseguró que el dolor permanece.
“Es un dolor irreparable. Ese dolor permanecerá ahí”, dijo.
Padre Rogelio: “No nos callarán”
En su intervención, el padre Rogelio Cruz pidió a los familiares no abandonar sus reclamos y cuestionó que algunas personas puedan considerar acuerdos económicos como una forma de cerrar el capítulo de la tragedia.
“¿Y ustedes familiares de los que murieron aquí, se van a quedar callados? ¿Tienen precio alguno?”, preguntó.
El sacerdote sostuvo que los familiares deben continuar exigiendo respuestas y responsabilidades por lo ocurrido.
“Tenemos que seguir gritando, tenemos que seguir exigiendo que no pretendan callarnos porque no nos callarán”, manifestó.
Cruz también comparó la tragedia con otras situaciones de desigualdad que, según afirmó, afectan al país, y reivindicó el legado de Antonio Montesinos, cuya defensa de los derechos de los más vulnerables inspira a la comunidad religiosa que acompaña a los familiares.
La misa concluyó con un llamado a mantener viva la memoria de las víctimas y a continuar el reclamo de justicia mientras avanza el proceso judicial relacionado con el colapso del establecimiento ocurrido la madrugada del 8 de abril de 2025.

