Con las temperaturas por las nubes, hay una pregunta que se repite cada verano: ¿el calor también “calienta” el deseo sexual? La respuesta corta es: puede influir, pero no necesariamente como pensamos.
El verano trae más horas de luz, vacaciones, cambios de rutina, más vida social y, en muchos casos, más tiempo en pareja. Todos esos factores pueden favorecer el deseo y crear un ambiente más propicio para la intimidad.
Pero ojo: más calor no significa automáticamente más sexo ni mejor sexo.Cuando las temperaturas se vuelven extremas, el cuerpo puede responder con cansancio, deshidratación, irritabilidad y problemas para dormir. Y ahí la historia cambia: el calor que parecía afrodisíaco puede terminar siendo, literalmente, un apagador de la libido.
Un estudio publicado en Demographic Research analizó la relación entre temperatura y actividad sexual y no encontró un efecto significativo de las altas temperaturas sobre la frecuencia de las relaciones sexuales.
Entonces, ¿de dónde viene la fama del “sexo de verano”?Probablemente de una combinación de factores: más luz solar, vacaciones, mayor interacción social, menos rutina y un ambiente que favorece los encuentros.
El veredicto: el calor puede crear el ambiente, pero no garantiza el deseoLa idea de que “el calor calienta los cuerpos y aumenta el sexo” contiene una parte de verdad, pero es demasiado simplista.La evidencia disponible no demuestra que las altas temperaturas, por sí mismas, hagan que las personas tengan más sexo o que el sexo sea mejor.
El verano puede coincidir con más deseo o más encuentros íntimos debido a la luz, las vacaciones, el tiempo libre, la vida social y los cambios de rutina. Pero cuando el calor se vuelve extremo, el cansancio y la incomodidad pueden reducir el deseo.
Así que quizá el verdadero secreto no esté en alcanzar la temperatura más alta posible, sino en encontrar una temperatura en la que el cuerpo esté cómodo.Porque, al menos según la ciencia disponible, el termómetro puede formar parte de la ecuación sexual, pero está lejos de ser el único protagonista.
En otras palabras, quizá no sea el termómetro el que nos pone más calientes… sino todo lo que hacemos cuando llega el verano. Y hay una paradoja: mientras un calor moderado puede coincidir con mayor deseo en algunas personas, las temperaturas extremas pueden producir exactamente lo contrario.
Fuentes consultadas
Demographic Research: “Ambient temperature and sexual activity: Evidence from time use surveys”, de Tamás Hajdu y Gábor Hajdu.ScienceDirect / Journal of Environmental Psychology: “Association between ambient temperature and sex offense: A case-crossover study in seven large US cities, 2007–2017”.TF1 Info, “Trop chaud, perte de libido ? Une sexologue dévoile la température à partir de laquelle la donne s’inverse”, 21 de julio de 2026.Onda Cero, “El calor sube la libido o la mata: la ciencia detrás de la controversia”, 12 de junio de 2026.The Sun, encuesta sobre sexualidad durante las olas de calor en Reino Unido, agosto de 2026.
