La familia de José Vladimir Valerio Estévez, el joven peluquero de 25 años abatido en el operativo policial de La Barranquita, en Santiago, continúa reclamando justicia y exigiendo que se limpie su nombre.
Su hermana, Gabriela Mercedes Espinal Estévez, describió entre lágrimas a Vladimir como un trabajador incansable, que desde los 17 años recortaba a sus compañeros de colegio y con esfuerzo logró certificar su oficio en Infotep. Con ahorros y préstamos levantó su propia barbería, remodelada por él mismo con dedicación y empeño.
La esposa del joven, Mari Fabián, defendió la memoria de su pareja asegurando que todo lo construido fue fruto de sacrificios y préstamos legales. “Vladimir no era un delincuente, era un barbero honrado y decente. Su legado no morirá, yo voy a continuar con su barbería”, expresó entre sollozos.
