SANTO DOMINGO.– El Club Mauricio Báez celebró este miércoles su 62 aniversario con el tradicional desayuno conmemorativo, donde fueron reconocidos los hermanos José Miguel y Roberto Bonetti Guerra por su apoyo incondicional a la institución desde sus inicios.
A través de la Sociedad Industrial Dominicana, hoy Grupo SID, los Bonetti Guerra respaldaron a un grupo de jóvenes visionarios del sector Villa Juana, que buscaban mejores condiciones de vida y oportunidades a través del deporte y la cultura, encarnadas en el Club Mauricio Báez.
“Es emocionante recordar cómo todo empezó, con una cancha de tierra, y ver en lo que se ha convertido hoy este sueño colectivo. Este club es el reflejo de la integridad y el compromiso de quienes han hecho de Villa Juana un ejemplo para el país”, expresó José Miguel Bonetti durante sus palabras de agradecimiento.
El directivo del Grupo SID recordó momentos memorables junto a su hermano Roberto y Leo Corporán, asesor y presidente ad-vitam del club. “Conversábamos con Leo y veíamos en sus ojos esa hambre de transformar su comunidad. Esa energía nos marcó”, agregó.
Por su parte, Don Leo Corporán resaltó el respaldo generoso y oportuno de los homenajeados en los momentos más difíciles del club: “Gracias a ellos, el Mauricio Báez no desapareció. Nos tendieron la mano cuando más lo necesitábamos. Nunca recibimos un no como respuesta”.
El presidente actual del club, José -Boyón- Domínguez, inmortal del deporte, destacó el impacto transformador de la institución en sus seis décadas de existencia. “El Mauricio Báez ha sido un faro de esperanza para miles de personas. Nuestro compromiso sigue firme: servir a Villa Juana y a toda la nación con programas que dignifican vidas”.
A la ceremonia asistieron personalidades del ámbito político, deportivo y social, incluyendo a Roberto Ángel Salcedo, Kelvin Cruz, Garibaldy Bautista, Jesús -Chu- Vásquez, Luis Mejía Oviedo, David Collado, José P. Monegro, el general Delio Colón, el doctor José Joaquín Puello, el embajador chino Chen Luning, Milagros Ortiz Bosch y Mariano Germán.
La bendición del acto estuvo a cargo del padre Ronny Estefan.
