La ministra de Interior de la República Dominicana, Faride Raful, expresó su preocupación por la falta de respaldo de la comunidad internacional frente a la crisis política, humanitaria y de seguridad que vive Haití. En una visita oficial a España, Raful señaló que República Dominicana no puede cargar sola con las consecuencias de una situación que afecta a toda la región.
Raful insistió en que la migración irregular desde Haití está desbordando la capacidad de respuesta del país, que sigue siendo una nación en desarrollo. Aunque reconoció la complejidad del fenómeno migratorio, defendió que las acciones del Gobierno dominicano se apegan a los Derechos Humanos, a pesar de las críticas de organizaciones internacionales por los operativos migratorios y el trato a ciudadanos haitianos.
Sobre el uso de vehículos para deportaciones, negó que se trate de «jaulas» y aseguró que se han invertido recursos para garantizar condiciones dignas de traslado. También desmintió que se niegue atención médica a mujeres embarazadas de nacionalidad haitiana, aclarando que existen protocolos para permitir su permanencia temporal hasta que se estabilicen.
Raful lamentó que Haití no cuente con instituciones sólidas ni con interlocutores políticos válidos, lo que dificulta cualquier diálogo efectivo. A su vez, denunció el crecimiento de los discursos de odio en redes sociales, alimentados —según dijo— por sectores que se lucran del caos, como redes de microtráfico, tráfico de armas y negocios irregulares.
Pese a los desafíos, destacó que República Dominicana mantiene una de las tasas de homicidios más bajas de América Latina —7.9 por cada 100 mil habitantes— y es el país más seguro del Caribe. Sin embargo, señaló que el principal problema de seguridad interna es la falta de conciencia ciudadana, con conflictos sociales que escalan con facilidad debido a una débil cultura de respeto a las normas.
Raful se encuentra en Europa participando en actividades previas a la octava reunión de Seguridad Pública de las Américas, que se celebrará en julio en Santiago de los Caballeros.